martes, 31 de diciembre de 2013

2013

Personal.

Tendría casi 2013 razones para tirar el año que hoy termina, a la basura. Pero prefiero quedarme con las pocas cosas, por las que ha merecido la pena vivir éste año.

Comenzó en París, y ha terminado en Paro. Dos letras y un mundo.

Los días nublados, me recuerdan a Montmartre y las Tullerías... El viento me recuerda a lo alto de la Torre Eiffel y la lluvia, al Hospital de los Inválidos. 



No pasa un día que recuerde la estancia en Lutecia ni la sensación que me produjo ponerme frente a obras de arte universales, o el simple hecho de caminar por una ciudad tan alejada a la mía, montarme en un avión, o escuchar un idioma que no es el Andaluz.

Marcado de por vida, y con vistas a una nueva visita.

He vuelvo a volver a la Facultad, con todo lo que aquello conlleva. Una vez perdido el hábito de estudiar es difícil volverlo a recuperar. Nadie dijo que ésto fuera fácil. Ahí estoy, ésta vez para conseguirlo.

Me he vuelto a mudar... A un piso, más barato, más amplio y con más comodidades.

En el trabajo:

El panorama laboral ha sido, con diferencia, el más intrincado y engorroso. 

Mi primo, me comentó que cambiaba más de trabajo, que de calzoncillos, y casi casi, le doy la razón. Enero y Febrero los pasé en la Revirá. Marzo en el paro. Abril en Viapol Tapas, no volvieron a contar conmigo porque un día me encontré enfermo. Aun con justificante médico no quisieron ver lo que era evidente.

Mayo fue de intensas búsquedas. En Junio volví a trabajar en la Barca, un restaurante-cervecería-cafetería, en la Ronda de Triana. Las condiciones laborales eran normales, prometían un contrato y un trabajo medio estable. A medida que iba pasando el tiempo, las condiciones iban cambiando... Mucho después, me encontré a un compañero de trabajo y las condiciones se endurecieron hasta el punto que una cocinera, sufrió un accidente de trabajo y la echaron, por darse de baja. Aproveché un día de descanso para realizar una prueba de trabajo en otro lugar y salió bien.

Así llegué a Génova, un buen sitio en la Avda. de la Constitución. Con un buen encargado, y con buenos compañeros. Un ambiente de trabajo agradable y una dinámica muy acorde con el sueldo. Pero si todo es tan bueno, ¿donde está la trampa?... El contrato no llegó nunca, y todo terminó a través de un mensaje de Whatsapp. La causa fue que no le parecí "simpático" a uno de los socios del negocio. Ver para creer.

Entrados ya en Octubre, y buscando trabajo le mandé un currículum a un amigo, que consiguió que me hicieran una entrevista, y a finales de mes comencé en Santander... 15... 

Un lugar, de nueva apertura, bien formado, bien vestido y bien adornado. Con una carta excelente, de pies a cabeza. Con modernidad entrelazada con las tapas de siempre. Éxito asegurado. Volvía a trabajar con amigos. Dado de alta, con un buen sueldo al mes para cuarenta horas. Pero, las cosas, se van viciando. Se van cogiendo confianzas, y se van teniendo malentendidos que terminan con la normalidad y con la dignidad en el trabajo. Hasta el punto, de trabajar 60 horas, cobrando 40. 

Hay dinero para invitar las copas a mesas "Bien" y no hay dinero para pagar a los que se parten las piernas por dar un servicio que ha sido catalogado como excelente, a lo que el maître, con su sonrisa de careta, responde: "no sabemos hacerlo de otra manera"... Coletilla que sigue usando una y otra vez...

Entonces, ha sido un año variopinto y con muchos altibajos. El denominador común ha sido la paulatina pérdida de derechos y el sucesivo aumento de los deberes en el trabajo. Cobrar menos y trabajar más. Pedir menos y callar más. Sonreír, complacer y agachar la cabeza. Servilismo.

Corrupción.

Si la palabra del año pasado fue Crisis, a éste año se adosa la palabra Corrupción. PP con Bárcenas, Rajoy, Rato, Ignacio Martínez, Fabra y una larga serie de nombres manchados por el cobro de sobresueldos y donaciones de empresas beneficiarias de contratos con las administraciones. Una red de corrupción desencadenada entre la Junta de Andalucía (gobernada por el PSOE desde 1980) y los Sindicatos mayoritarios por una sucesión de Prejubilaciones fraudulentas, Subvenciones a empresas que presentaban ERE, y comisiones por encima del valor estándar a intermediarios entre la Junta y los trabajadores.

Además, caso Noós, Aizoon, Palma Arena, Gao Ping, Malaya, Minutas, y otros casos que han sacudido la conciencia colectiva de gente honrada de éste país y de España.

Es asqueroso que las leyes establecidas y por conclusión, lo escrito, se use para limpiarse el culo. La Constitución Española no ampara al ciudadano de a Pie. El Estatuto de los Trabajadores y los Convenios colectivos no protegen a los que verdaderamente trabajan por sacar adelante al País y a España.

Siento vergüenza al pensar, cómo y qué dirán de puertas pafuera' de éste territorio que protege a ladrones como Blesa, Rato, inhabilita y juzga a defensores de la Ley como Garzón, Ruz, Silva o Alaya, y desahucia a ancianos, niños, minusválidos de sus casas por no poder pagarlas.

Lo peor sea quizás, que la corrupción haya desbordado ya en la parte alta de la montaña, y esté pringando de arriba a abajo todas las lindes de la sociedad.

Iglesia y Semana Santa.

La Iglesia actuó de lobo con el anterior Papa, que sucumbió a las intrigas Vaticanas... Benedicto soltó el báculo porque ya no podía más. Y lo que recogió Francisco fue un cayado de pastor. Soplan nuevos vientos, nuevas formas y nuevos rostros en una iglesia, que parece encaminarse, parece, al futuro, unido al fiel, unido al Evangelio. Menos oro, menos teatralidad. Más verdad y más amor.

En la Semana Santa de Sevilla, ha sido un año extraordinariamente ordinario. Falló el Viacrucis de la Fe, y falló el Consejo en sancionar aquello que debió sancionar y no sancionó. Al Pan, pan, y al Vino, vino.

La Victoria hizo una procesión extraordinaria ejemplar. Y las Angustias hizo una procesión extraordinaria.

San José Obrero se estrenó como Hermandad de Penitencia en la calle, con Nazarenos, con dos pasos y con mucha valentía. 



San Gonzalo culminó una Estación de Penitencia perfecta. Y, la Sagrada Mortaja, cumplió la Penitencia de volver a quedarse otro año más en los muros que la guardan. Llovió fuera, y llovió en las mejillas, otro año más, de muchos los que nos encontrábamos allí.

Obituario.

Nelson Mandela. Abogado, activista y preso antes de convertirse en el primer presidente negro de Sudáfrica y ser una inspiración para varias generaciones de todo el mundo.

Marifé de Triana. Cantante, Actriz e intérprete de Copla.

José Sancho. Actor.

Mariví Bilbao. Actriz.

José Luis Sampedro. Escritor, Humanista y Economista. Luchó y enseñó que la "economía debía de ser más social, más humana y debía de contribuir a la dignidad de todos los pueblos".

Y todos aquellos que decidieron poner fin a sus vidas, ahogados por una situación que les sobrepasaba, debido a una carta o un aviso de embargo o desahucio.

Para ellos mi recuerdo.

...

2013 parecía surgir con unos aires que pronto se disiparon, y dieron paso a un año de continuos desengaños laborales, de mucha lluvia, y de vientos cambiantes.

Confío en que 2014 traiga Esperanza, Justicia, Constancia, Perseverancia y Tenacidad. Amor y muchos momentos que el año anterior no ha traído.

Os deseo un gran año 2014, colmado de felicidad y buenos momentos. Rodeados de la familia y los amigos.

Un fuerte abrazo y muchos besos.

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