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Mostrando entradas de agosto, 2010

Sevillista cabizbajo...

Sinceramente hay cosas bastante agradables, y otras mucho menos... Sin duda, ver ayer al Sevilla FC "jugar" la previa de la Champions League fue ayer algo bastante desagradable...

Profundamente desagradable... Jugadores que no jugaron como debían, no estuvieron a la altura... Un triste Palop, que parece asentado en el homenaje de hace días, una defensa que brilla porque no está... Un centro de campo que no construye, y en ataque un Kanouté cortito con café, y un Luis Fabiano, que vamos a echar de menos los 15 millones del Olympique...

Un recorte de un 20% de presupuesto, acompañado de la subida de abonos, y de la equiparación de los partidos del Euroabono Champions, al Euroabono UEFA...

Un presidente bocazas, fichajes irregulares, una Supercopa regalada, objetivos por cumplir, y del entrenador no se puede hablar todavía... O da miedo hacerlo...

Muy bien lo tendrá que hacer éste Sevilla, que ha convertido a su parte de ciudad de Sevilla, en vez de ciudad de Champions, en ciuda…

Será... que será lo mismo...

Hay veces, que en las multitudes coinciden muchos pensamientos. Ante la diversidad de personas, pensamientos e ideologías, salta la chispa y aparece un mismo pensamiento... Es realmente bonito cuando sucede...
Y leí algo en lo que pensaba... Antonio Burgos, a pesar de que no comulgue con gran parte de sus ideas y de su pensamiento rancio... pero rancio rancio, es a veces capaz de plasmar, con ése arte y facilidad de palabra que tiene, muchos de los pensamientos de éste Sevillano de a Pie...

Quizás algún día, sea tan de a Pie... como lo soy yo... Aunque por Dios mismo, que sea al revés, y tenga yo su facilidad de palabra...

Al lío... Parafraseo y tomo prestado aquello de su web.

Me imagino a la Macarena... Me imagino a la Macarena, tan Reina y Señora, cuando es el día de la Esperanza y huele a alhucema en las badilas de los recuerdos de todos los braseros de cisco picón de San Gil, y se digna descender desde su trono, escaleras de roja alfombra abajo, y se coloca a nuestra hum…