jueves, 4 de abril de 2013

Don Antonio


Anteponiéndome al futuro, Dios quiera que lejano, echaré de menos en mi vida, también futura, las palabras relajantes y verdaderas pronunciadas desde la boca de Antonio Gala.

Éste hombre, podría dedicarse toda una vida a lanzar improperios y mierdas por la boca, y seguiría teniendo ese deje y tono que me deja ensimismado y embobado.

Me habla del amor, me habla del tiempo, y me habla de lo que sea... Y es como si fuera una piscina en la que inmerso, me empapo de todas sus palabras y sus ideas.

No creo que exista un referente cultural que me marque más en toda mi vida, y me entristece verlo empecinado en morir... En dejarse vencer por el Cáncer... Es como si hubiera soltado el bastón que sustenta toda su galante figura y se rindiera, buscando los Verdes campos del Edén.

Anticipándome a todo, te doy las Gracias. Incluso la "mala hostia" nunca ha tenido mejor traje ni mejor lenguaje con el que presentarse.

Si todo acabó ya, si había sonado
la queda y su reposo indiferente,
¿qué hogueras se conjuran de repente
para encenderme el pozo del pasado?

¿Qué es esta joven sed? ¿Qué extraviado
furor de savia crece en la simiente?
Si enmudecí definitivamente,
¿para quién canta un nido en mi costado?

¿Por qué cruzas, abril, mis arenales
talándome el recuerdo y su enramada,
aromando rosales sin renuevo?

¿Qué esperanza me colina los panales?
¿Qué me das a beber de madrugada,
destructor de promesas, amor nuevo?


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