miércoles, 20 de febrero de 2013

Via Crucis Dominguero...

Ya lo íbamos advirtiendo algunos. Se le veía venir por como andaba.

Una dimisión Presidencial. Una "angina" para el presidente de repuesto. Además de otros quebraderos de cabeza para otros tantos... Ya sea en Palacio, o ya sea en las Hermandades.

Acercándose el día, los preparativos se iban consumando e inexorablemente las miradas a los partes de la AEMET también se acentuaban.

Tanto es así, que en la previa se reunieron los Hermanos Mayores y el Consejo para estudiar la evolución de la Meteorología. Sábado 17.30h: Ningún acuerdo. Y en parte es lógico.

Es como si acudimos al tópico de que si llueve hoy, "la Amargura, dice que no sale". Por lo tanto, y bien hecho, se pospone la reunión al día siguiente.




Domingo 10h: Reunión Informativa con un técnico de la AEMET. Tras el informe, los Hermanos Mayores, concurren con sus respectivos oficiales en Cabildo Extraordinario para decidir sobre lo visto en los partes.

Una hora después, ya se sabía el desenlace. Con la lógica imperante el "No" sale a pasear tras la negativa de  cinco de las catorce hermandades participantes. A todo esto, había todavía hermandades en las que no había concluido el Cabildo cuando ya conocen la noticia.

Hasta aquí bien.

A partir de aquí la Hermandad de los Dolores manda una propuesta-ofrecimiento a las demás hermandades del "día", y no es otra que la de presidir en soledad y con su misterio el Via Crucis en la Catedral.

Ante el vacío de poder, y delegando responsabilidades unos en otros y otros en uno, todo llegó hasta el Sr. Manuel Soria que puso "piénparé" y mandó otro "No" rotundo para los Hermanos de Torreblanca.

Poco antes, las Quingentésimas Hermandades de Montesión y las Siete Palabras, informaron que se barajaba la idea de sacar sus pasos a la calle... Hasta la plaza de los Carros, y el Museo, respectivamente.
Algo que muchos se tomaron como amenaza, y otros como yo, a cachondeo.


Ante ésto y viendo que esto íba a ser "una y no más Santo Tomás" ni corta ni perezosa la Hermandad Torralbina abrió las puertas de Santa Marina y sacó su misterio para el júbilo de todas las personas que se habían desplazado hasta allí desde el barrio sevillano.

Algo que es lo que ha hecho temblar los cimientos de la ciudad. Mariana ciudad.

A las 18h de la Tarde y tras la procesión claustral del Lignum Crucis comenzó el Via Crucis de la Fe. Ante la mirada de las vallas y 3000 feligreses que se dieron cita en la Seo para el culto magno.

Mientras tanto, en las calles del Centro todo era un ir y venir de gente. Parecía un Domingo de Pasión. Incluso con sus "cofrades de Barra de Bar". Mucho Gin Tónic. Mucha patilla. Y sobre todo, lo que más sobra de Sevilla, mucho Rancio.

Me apena muchísimo que los Hermanos de los Dolores de Torreblanca no hayan podido llegar a la Catedral, aunque confío que lo puedan hacer en el 2014, y no un Domingo, sino un Lunes. Se lo merecen.

Y señores. Dejen por favor, de rasgarse las vestiduras ante eventos que no revisten la importancia más que la que uno le quiera dar.

Seguro que esto del Via Crucis de la Fe no se repite. Habremos aprendido algo.

Dios Proveerá.

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