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Traspié

Sobrellevar los varapalos de la vida, era algo liviano. Qué atrevido he sido  pensando que era alguien duro, y dispuesto a los retos. Capaz de capear el temporal. Qué equivocado estaba.

En ésta semana me han vencido dos piedras feroces, y retorcidas. Ínfimas. Ridículas en tamaño. Destructivas por naturaleza. Me han hecho caer con estrépito en una tristeza que no conocía.

Creemos tenerlo todo bajo control, ser capaces de tener el poder siempre en nuestra mano... pero cuando llegan momentos como éste, uno se encuentra incapaz de recibir consuelo o ánimo.

Puede, que leas ésto. O puede que no. Yo te juro, por mi sangre, por mis ojos, por mi pensamiento, por mi vida misma, que no voy a parar hasta que nos levantemos juntos (siempre juntos de la mano) de éste tropiezo.

Tú eres la causa de mi vida. El principio de ella. Sonríe y sé fuerte, que sabes que la victoria es nuestra, por muy malos que sean los días que están por venir.

Te quiero.

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