Ir al contenido principal

Mi soledad...

Lo que otrora era un bien, se ha convertido en un mal perenne... No encuentro el camino, y todas las situaciones de mi vida se hunden cual Titanic de Liverpool... No hay ni Rose montada en puerta de madera, ni Jack que consuele aunque se muera...

Entre mis prendas he aprendido en éste corto espacio de tiempo a encontrar además del jersey, los zapatos y los vaqueros... una careta, que a modo de carnaval no escenifique lo que siente mi alma...

No encuentro las palabras para definir ésto... Como no las encontraron ni Quevedo, ni Lope ni un largo etc... Sólo las encontró Góngora... pero al ser un beato, dudo que pueda encontrar en su cosmos imaginario, alguna situación que se pueda comparar a la que vivo...

Yo me muero... y no hay faro que me pueda indicar donde está el buen puerto...

Maldita mi estampa sea, que ni el alcohol me sirve para ahuyentar mis penas, puesto que es el alcohol el que ahuyenta mis sentidos...

Maldita sea...

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Voy a darte un consejo además gratis querido Sevillano de a Pie. Cuando se tienen problemas hay que buscar ayuda de tu familia, de tus amigos e incluso de tus enemigos si hace falta.
Que sepas que estoy bastante enfadado contigo. tu novia sabe por qué. De todos modos te lo diré personalmente en cuanto te vea. Y si estás bajo, véte a ver a tus Titulares y háblales.
Visitada pues, la madre Auxiliadora en su basílica...

Que me oriente y me diga por donde coger...

Gracias Vicente!

Entradas populares de este blog

Londres

El Árbol de los Amigos...

La vida es como un río... quizás eso lo dé por hecho todo el mundo... quizás sea yo el extraño o el raro que la vea como un parque, un parque frondoso y lleno de árboles en el que un árbol trata de cada cosa, y otro de otra muy distinta... Hoy me he fijado en el árbol de los amigos, y he recapacitado sobre éste árbol, que siendo uno de los más grandes de mi parque, tiene muchas hojas de un color y otras de otro. Yo soy el tronco (sin afán de protagonismo), y hay diversas formas de ser amigo. Hay amigos que los llevas tan pegado al corazón, que forman una parte indisoluble de ti... Son unas ramas que salen del tronco, que ayudan a sostener la copa, cuando se acercan los días de viento, o las grandes lluvias. Son poco más que los dedos de mi mano, pero si ellos no estuvieran, éste tronco que les habla, sería más bien un hierbajo... Hay, otros amigos que salen de éstas ramas, son las ramitas, a los que quizás no veo en meses o en años, pero que siempre están ahí, y con 5 minutos...

Dos años de Viernes Santo...

Cuando era un infante (que no de España), los Viernes Santos eran bastante parecidos. Tardes moradas, de frío y siempre de un sabor añejo... Cosa que por entonces no sabía lo que significaba. A las 20h en el Triunfo... Carretería, Soledad, Cachorro, y a las 22h para la cuesta de San Gregorio, en la puerta de las Lapas. Allí esperábamos a La O. El Nazareno bajaba imponente la cuesta, con el paso tan leve que tiene, haciendo volar su túnica lisa de siempre. La Expectación volvía Miguel de Mañara y la Contratación era una plaza de Luz. Bajaba con música propia además del acompañamiento del Carmen de Salteras, puesto que esas caídas con flecos de "Bellota" eran la mejor música que un costalero. De allí, a la cuesta del Rosario. Donde todo se volvía de Silencio. Solo roto por los palermos de San Isidoro. ¡Que Hermandad! Desde principio a fin. La mires por donde la mires. Aires de otros tiempos encerrados en una burbuja que se torna en sueño atemporal. Después... el silencio ...