Ir al contenido principal

Historias...

Hay historias dispares, creíbles y otras menos creíbles... Ésta es la historia de alguien que encontró el camino de su vida cuando fue al cine... hace muchos años... a ver Spiderman...

Enmascarado tras Peter Parker, iba un chaval de 13 años a ver una película con su hermano, y con otras dos hermanas... En la película vió como Peter se anteponía a la vida y a las adversidades con casta y coraje... Con fuerza y valentía... y todo con el trasfondo de querer impresionar a la chica de sus sueños...

Todo por amor...

La película acabó, y se quedaron las sonrisas, los recuerdos, la nostalgia de aquellos años... Los juegos... pero sobre todo se quedó el Amor...

Aquél chaval de 13 años soy yo, y historias de la vida, me sobrepuse a mis designios, y gracias a ello la vida me ha regalado algo que todavía no merezco, algo que es tan mío que ya forma parte de mí... Algo de lo que depende mi vida...

Me regaló el Amor...

Hoy los designios de mi vida, hoy el camino que he elegido, hoy mi amor, hoy la mujer más guapa de la tierra cumple 22 años... Y al mirarla tengo vida y fuerzas para ser un superhéroe...

Son historias como las de un chaval, que se convirtió en superhéroe... Hoy mis poderes son el tenerla, el mirarla y el quererla... Y con éso no hay antagonistas que me superen...

¡Felicidades vida! ¡Te amo!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Londres

El Árbol de los Amigos...

La vida es como un río... quizás eso lo dé por hecho todo el mundo... quizás sea yo el extraño o el raro que la vea como un parque, un parque frondoso y lleno de árboles en el que un árbol trata de cada cosa, y otro de otra muy distinta... Hoy me he fijado en el árbol de los amigos, y he recapacitado sobre éste árbol, que siendo uno de los más grandes de mi parque, tiene muchas hojas de un color y otras de otro. Yo soy el tronco (sin afán de protagonismo), y hay diversas formas de ser amigo. Hay amigos que los llevas tan pegado al corazón, que forman una parte indisoluble de ti... Son unas ramas que salen del tronco, que ayudan a sostener la copa, cuando se acercan los días de viento, o las grandes lluvias. Son poco más que los dedos de mi mano, pero si ellos no estuvieran, éste tronco que les habla, sería más bien un hierbajo... Hay, otros amigos que salen de éstas ramas, son las ramitas, a los que quizás no veo en meses o en años, pero que siempre están ahí, y con 5 minutos...

Dos años de Viernes Santo...

Cuando era un infante (que no de España), los Viernes Santos eran bastante parecidos. Tardes moradas, de frío y siempre de un sabor añejo... Cosa que por entonces no sabía lo que significaba. A las 20h en el Triunfo... Carretería, Soledad, Cachorro, y a las 22h para la cuesta de San Gregorio, en la puerta de las Lapas. Allí esperábamos a La O. El Nazareno bajaba imponente la cuesta, con el paso tan leve que tiene, haciendo volar su túnica lisa de siempre. La Expectación volvía Miguel de Mañara y la Contratación era una plaza de Luz. Bajaba con música propia además del acompañamiento del Carmen de Salteras, puesto que esas caídas con flecos de "Bellota" eran la mejor música que un costalero. De allí, a la cuesta del Rosario. Donde todo se volvía de Silencio. Solo roto por los palermos de San Isidoro. ¡Que Hermandad! Desde principio a fin. La mires por donde la mires. Aires de otros tiempos encerrados en una burbuja que se torna en sueño atemporal. Después... el silencio ...