Ir al contenido principal

Adiós Amigo...



Cuando me he levantado hoy, he leído algo que no hubiera querido leer. Una de ésas noticias que son intranscendentes para mucha gente, pero que para mí no lo son.

Un Amigo de Sevilla, se va. El Cardenal Mons. Carlos Amigo Vallejo, deja su sede en la Archidiócesis más importante de España. Al haber cumplido los 75 años, el derecho Canónico legisla que no puede seguir su labor pastoral en "su" ciudad.

Un hombre que llegó a la ciudad sin tener idea de nuestras tradiciones, costumbres y religiosidad popular, se va siendo doctor "Honoris Causa" en todas éstas materias, y siendo ejemplar en sus actos y palabras para con el pueblo sevillano.

Si no he reflejado mi honda pena, y mi pesar, con éstas palabras, lo recalco aún más. Es injusto, que un hombre así deje el Cayado del Rebaño de Sevilla.

Siempre será recordado por muchas coronaciones, por muchas homilías... Pero principalmente, por ser el gran impulsor de la Beatificación y posterior Canonización de nuestra Santa.

Gracias Padre, gracias Arzobispo, gracias Cardenal, y Gracias Amigo... Siempre tendrás Amigos en tu ciudad, Sevilla.

Bienvenido Asenjo, espero que vayas recogiendo más estampas de la Macarena... y no las deseches a tu secretario...

Comentarios

Unknown ha dicho que…
Jose totalmente de acuerdo, con las palabras dedicadas a esta gran persona.

Entradas populares de este blog

El Árbol de los Amigos...

La vida es como un río... quizás eso lo dé por hecho todo el mundo... quizás sea yo el extraño o el raro que la vea como un parque, un parque frondoso y lleno de árboles en el que un árbol trata de cada cosa, y otro de otra muy distinta... Hoy me he fijado en el árbol de los amigos, y he recapacitado sobre éste árbol, que siendo uno de los más grandes de mi parque, tiene muchas hojas de un color y otras de otro. Yo soy el tronco (sin afán de protagonismo), y hay diversas formas de ser amigo. Hay amigos que los llevas tan pegado al corazón, que forman una parte indisoluble de ti... Son unas ramas que salen del tronco, que ayudan a sostener la copa, cuando se acercan los días de viento, o las grandes lluvias. Son poco más que los dedos de mi mano, pero si ellos no estuvieran, éste tronco que les habla, sería más bien un hierbajo... Hay, otros amigos que salen de éstas ramas, son las ramitas, a los que quizás no veo en meses o en años, pero que siempre están ahí, y con 5 minutos...

Londres

Dos años de Viernes Santo...

Cuando era un infante (que no de España), los Viernes Santos eran bastante parecidos. Tardes moradas, de frío y siempre de un sabor añejo... Cosa que por entonces no sabía lo que significaba. A las 20h en el Triunfo... Carretería, Soledad, Cachorro, y a las 22h para la cuesta de San Gregorio, en la puerta de las Lapas. Allí esperábamos a La O. El Nazareno bajaba imponente la cuesta, con el paso tan leve que tiene, haciendo volar su túnica lisa de siempre. La Expectación volvía Miguel de Mañara y la Contratación era una plaza de Luz. Bajaba con música propia además del acompañamiento del Carmen de Salteras, puesto que esas caídas con flecos de "Bellota" eran la mejor música que un costalero. De allí, a la cuesta del Rosario. Donde todo se volvía de Silencio. Solo roto por los palermos de San Isidoro. ¡Que Hermandad! Desde principio a fin. La mires por donde la mires. Aires de otros tiempos encerrados en una burbuja que se torna en sueño atemporal. Después... el silencio ...